Melodías del Paleolítico en Ribadesella

Melodías del Paleolítico en Ribadesella

La Cuevona de Ardines acoge un taller de arqueoacústica con instrumentos musicales prehistóricos

Imagen de martar
Marta Rodríguez
Arqueoacústica
Taller en la Cueva de Ardines

Tocar, sentir, escuchar los sonidos del Paleolítico son los objetivos del taller que ofrecerá, los  sábados 15 y 29 de noviembre, la Cuevona de Ardines, en Ribadesella.

Con réplicas de los instrumentos originales de nuestros antepasados, los participantes de este curso tratarán de extraer música de flautas, maderas, sonajas, rascadores o arpas de concha. Todos ellos construidos con los mismos materiales empleados entonces y que aparecen en los registros arqueológicos del lugar.

También a través de baquetas de cuerno o madera con las que se golpeaban estalactitas y estalagmitas se generaban melodías. Sin embargo, como el centro carece de litófono- que es como se denomina a esta especie de xilófono natural- se optará por proyectar un vídeo con un concierto de este instrumento. Así los visitantes podrán percibir la sonoridad y la distinta afinación de estas formaciones rocosas, que varía según la longitud que posean.

“La acústica de la cueva es espectacular y se ha querido explotar esa característica en una propuesta apta para todos los públicos”, según manifiesta Azucena Bernardo, responsable del taller del Centro de Tito Bustillo, de donde parte la idea de esta actividad. Asimismo, explica que la música jugaba un papel fundamental en pueblos ágrafos, ya que reforzaba la transmisión de conocimientos, contribuía a la cohesión del grupo social, a fijar rutinas y a comunicar mensajes o ritos entre los miembros de la comunidad.

En definitiva, la música permite conectar el tiempo pasado con el presente a través de las emociones y los visitantes que se acerquen a la Cuevona tendrán la oportunidad de comprobar los lazos que nos unen con nuestra historia más lejana.

Actividad: