Sin música

Imagen de rmateo
Regino Mateo

Sin duda. Las políticas fiscales de un gobierno que parece incapaz de controlar su sempiterno odio por todo lo que huela a cultura, el maldito IVA al 21% está provocando un daño diíficil de cuantificar y de reparar en cuantos artistas y empresas tratan de vivir, tantas veces sólo de subsistir, de sus creaciones o de sus intervenciones públicas. Son ya muchos años bajo el peso de esa medida insólita en Europa y se ha aguantado demasiado tiempo, así que ¿por qué no ese simbólico día sin música?

Sin duda. Las nuevas tecnologías, Satanás disfrazado de Internet, han provocado la masificación que no nacimiento (también copiábamos cintas magnetofónicas) de lo que se ha dado en llamar piratería, y la tal piratería ha supuesto, nos cuentan, pérdidas millonarias para las empresas y artistas del cine y la música, también del libro. No tengo yo tan claro que en este segundo punto haya una solución fácil, ni siquiera de que la historia sea exactamente la que nos cuentan, porque se trata de necesidades acumulativas y cuando te enganchas a la música acabas gastando más de lo que puedes, incluso con algún devaneo pirata. Habrá que insistir en la educación cívica, en la explicación de todo lo que perdemos si la música se muere. Pero vale, admito pulpo como animal de compañía: ¿por qué no vamos a proponer frente al expolio de la creación intelectual un simbólico día sin música?

Pero al mismo tiempo… Quizás fuera bueno que algunos cráneos privilegiados hicieran una profunda reflexión. Porque algunas veces pienso que estamos ya sin música desde hace demasiado tiempo, pienso que se copian demasiado los estilos y fórmulas del pasado, que no se invierte lo necesario en canciones y letras de calidad razonable, en artistas formados y carismáticos, y se busca solo una fast music que cueste poco y rente mucho, que muera con la temporada después de generar mucha caja, y encima sin riesgos. ¿Volveremos a tener artistas de verdadera entidad? ¿Alguna vez tendremos otra vez la sensación de estar ante la música como se está ente un milagro? ¿Va eso que se autodenomina, qué poco me gustan los nombres neoliberales aplicados a la cultura, industria musical a renunciar a la morralla ya a apostar, pero apostar en serio, por el vértigo, el riesgo, la calidad? ¿O piensan dejarnos no un día sino una generación sin música?